Coaching, hábitos saludables, entrenamiento y nutrición

Entrenamiento a medida es un espacio en el que se incorpora información relacionada con las tres áreas más necesarias para ayudar con los objetivos que se marca cualquier deportista. Esas tres áreas son la alimentación, el entrenamiento, los hábitos saludables y la labor del coach. Nos marcamos el objetivo de servir de ayuda no solo para el deportista sino que se incorporan conceptos del coaching profesional y personal que pueden ser una guía para conseguir mejorar hábitos que nos ayuden a obtener el objetivo que nos hayamos marcado.

Entrenador y alumno

Coaching: Hoy en día casi todo el mundo conoce cuál es la figura del coach o entrenador personal, la verdad es que esta figura ha evolucionado hasta disponer de una gran especialización según las diferentes personas, actividades en las que se quiere mejorar y los conocimientos del propio entrenador. Así por ejemplo podemos encontrar hoy en día a especialistas por ejemplo solo en mujeres que quieren compaginar su vida laboral, familiar y entrenar hábitos saludables de vida.

Coaching para cambiar habitos

Entrenamiento:

Por supuesto, en un blog que habla sobre el entrenamiento personal, los distintos tipos de entrenamientos y ejercicios supondrán una parte importante de los contenidos que iremos publicando.

Hábitos saludables:

Los hábitos forman el carácter de las personas, por tanto si consigues disponer de hábitos saludables para tu vida y entrenamiento, conseguirás forjar un carácter sano y estable.

Alimentación:

Es por todos conocida la necesidad de disponer de una alimentación saludable y equilibrada, hablaremos de los diferentes tipos de alimentación dependiendo del tipo de entrenamiento que se esté realizando.

 

5 deportes de moda para iniciarse facilmente con un curso

Si bien un estado de forma adecuado nos puede facilitar la práctica de un buen número de actividades deportivas, no es condición indispensable para iniciarse en ellas. Muchas veces pensamos que es imposible iniciarse en cierto tipo de actividades porque tenemos una imagen distorsionada y limitante que proviene de los medios de comunicación (documentales, noticias, reportajes) donde solo se nos muestran los límites extremos de estas actividades.

A continuación detallaré  5 deportes o actividades de “aventura” consideradas extremas, en muchos casos , a las que podemos acceder sin necesidad de una condición física elevada o unos rangos de valentía por encima de lo normal.

1. ESCALADA. Aunque todos sabemos a grosso modo en que consiste, tenemos una percepción deformada de las posibilidades que nos pueda ofrecer. Y es que durante los últimos años se han multiplicado los centros indoor profesionales dedicados a la enseñanza de este deporte. Uno se puede iniciar en un ambiente seguro con un curso express o un bautismo. Aprenderemos rápidamente a desenvolvernos en el medio vertical en escasos minutos ya que es muy intuitivo (está presente en nuestro ADN). Es una actividad que no requiere condición física mayor que la necesaria para subir por una escalera vertical lo cual suele sorprender a los recién iniciados que consiguen subir desde el primer momento. Muy recomendable porque potencia la aptitud física y los hábitos de vida saludables. En la siguiente página del rocódromo King Kong Climbing Gym, tienen un completo catálogo de cursos de escalada en Madrid y entrenamientos dirigidos a diario para todos los niveles, también realizan cursos outdoor en otras localidades pero es en Madrid, dentro de sus instalaciones donde hacen los entrenamientos diarios y los cursos de iniciación a la escalada. Realizar un curso en un rocódromo de estas características facilita el aprendizaje gracias a sus condiciones de espacio cubierto y sobre todo a la gran colchoneta que cubre todo el roco.

2. BUCEO. Para iniciarse al buceo basta con contactar con cualquiera de las múltiples escuelas que existen en casi todas las zonas costeras de España. Un bautismo nos dará una idea aproximada de lo que es. Descenderemos a 4-7 metros de profundidad acompañados de un instructor cualificado y tendremos la oportunidad de viajar por el mundo submarino observando sus grandes maravillas durante 20 minutos. A partir de ahí podemos decidir si queremos  iniciarnos de verdad realizando un curso más específico.

3. SALTO EN PARACAIDAS. Lanzarse desde un avión con un paracaídas esta al alcance de cualquiera. Lo único que exigen los centros es un certificado médico que indique que no existen impedimentos, pero, en ningún caso nos van a pedir nada relacionado con la condición física-deportiva ya que prácticamente todo el mundo puede saltar. Lo más básico es un curso de iniciación donde tras un buen contenido teórico nos lanzarán desde un avión a unos 1000 metros de altura con equipos de apertura automática.

4. SURF. Es uno de los deportes más de moda de los últimos años y está al alcance de cualquiera debido a la proliferación de los centros de formación y la evolución de los materiales que han hecho que la iniciación para todos sea posible. De todas las actividades descritas es la más exigente en cuanto a forma física y en cuanto a tesón ya que durante el proceso inicial en el que se ha de adquirir destrezas para su práctica, estaremos en una lucha por movernos adecuadamente en el mar. Aun así, los cursos de iniciación tienen un enfoque dirigido hacia la práctica lúdica. Será normal que en un par de sesiones prácticas de 1 o 2 horas estemos encima de la tabla disfrutando de alguna “espuma”.

5. FLYBOARD. Esta novedosa actividad acuática está dando que hablar mucho ya que está al alcance de todos en cuanto a la forma física. Es más, una buena condición no nos tiene por qué facilitar su práctica. Consiste en deslizarse por encima del agua provistos de un dispositivo que lanza agua a propulsión, lo que nos mantiene literalmente volando. Por increíble que parezca todo el que lo intenta consigue volar la primera vez. Aunque el rango de altura que se alcanza no es muy alto, las primeras veces puede que consigas llegar incluso a 4 metros. Ya existen centros por toda España en los que puedes iniciarte en este deporte pero has de saber que los equipos de flyboard no están al alcance de todos los bolsillos.

Alimentación y éxito en la actividad física

Las bases alimenticias y el éxito en la actividad física

El régimen alimenticio diario constituye uno de los pilares básicos del rendimiento de un deportista, y debe integrar equilibradamente las necesidades nutritivas de los elementos energéticos, estructurales y reguladores cuyos requerimientos fluctúan en función de la edad, el sexo y el tipo de actividad física. Solo con una alimentación equilibrada conseguirá el deportista un rendimiento máximo y vida saludable.
En líneas generales, de manera más acusada si cabe que en el caso de una persona sedentaria, se precisa una fina distribución entre la ingesta de proteínas, que habrán de representar un 10-15% de la dieta, lípidos, que se moverán entre 30 y 35%, e hidratos de carbono, cuya participación en aquella será del 50-60%, teniendo a su vez muy presentes los aportes de microelementos de enorme valor limitante en el metabolismo de los tejidos y sistemas, como vitaminas y oligoelementos.
De todos es conocida la larga sombra que sobre la nutrición de los deportistas proyectan mitos cuya tradición ha pretendido suplantar la realidad sin llegar a lograrlo.
Entre ellos puede reseñarse el de la consustancialidad, una corriente de pensamiento que hacía hincapié en la ingestión de ingentes cantidades de alimentos proteicos por considerarse que se mimetizaban en el organismo fabricando masa muscular en proporción a su ingesta. Sin olvidar la insistente recomendación de consumo de comprimidos y pócimas hipervitaminadas como promotores de la obtención de energía por las células. Y por citar un tercero, no omitiremos el hincapié en la ingestión de soluciones hiperosmóticas destinadas a favorecer la rehidratación, cuando en realidad ejercen un efecto inverso.
Alejándonos de la leyenda para ceñirnos a la estricta realidad científica, la alimentación de una persona deportista sometida a entrenamiento regular tiene unas servidumbres que, en primer lugar, le hacen dependiente del tipo de ejercicio desarrollado, de su intensidad y del momento en el que se encuentre la persona en relación con el ejercicio.
Dentro de los patrones de acción de los llmados principios inmediatos, los hidratos de carbono y las grasas son sustancias cuya función primordial es almacenar energía de reserva para situaciones de necesidad en las cuales las células utilizarán en mayor medida uno u otro sustrato según la duración e intensidad del ejercicio, la preparación física y las condiciones climáticas.
Lógicamente, el planteamiento alimenticio de un deportista diferirá según el estado de actividad en el que se encuentre. De suerte que si hablamos de la alimentación previa a un entrenamiento o competición, especialmente si se trata de ejercicio aeróbico, la glucosa y el glucógeno son las claves del metabolismo muscular, lo que obliga a incrementar al máximo las reservas de glucógeno a base de raciones ricas en carbohidratos en las horas previas. La mayoría de los nutricionistas coinciden en la falta de necesidad de suplementar con proteínas y en que una dieta cuyo aporte calórico incluya un 15% en forma de proteínas es satisfactoria. En el terreno práctico, podría plantearse un desayuno a base de panes, cereales deshidratados, dulces y mermeladas, evitando alimentos integrales que por su volumen ralentizan el proceso digestivo.
En el transcurso del ejercicio físico, es posible sostener honrosamente las reservas musculares de glucógeno en largas distancias a intensidad media elevada mediante suplementos de hidratos de carbono de rápida asimilación. Entre 30 y 60 gramos de azúcares por hora puede bastar para este objetivo.
Una vez terminado el ejercicio, desde el punto de vista metabólico es crítico el tramo entre 15 minutos y dos horas, conocido como “período ventana” por encontrarse el organismo más receptivo a nutrientes que repongan los depósitos energéticos.
Uno de los principios más consolidados en la nutrición deportiva es el peligro que encierra una dieta deficitaria en carbohidratos, que suele convertirse en causa de una fatiga temprana por la proporción directa entre el contenido muscular de glucógeno previo a la actividad física y el tiempo que tarda una persona en sentir el cansancio profundo.
En resumen, una dieta adecuada en cantidad y calidad optimiza los depósitos de glucógeno, convirtiéndose en el verdadero soporte del rendimiento físico.